El avión acaba de aterrizar en Barajas y, como cada vez que llegas a Madrid, te enfrentas al mismo dilema: ¿cómo moverte por la ciudad sin depender de un coche propio? El taxi cuesta más de 30 euros según el destino final y la hora, el metro obliga a arrastrar maletas por andenes y escaleras durante transbordos, y los autobuses del aeropuerto funcionan bien solo si, por casualidad, el destino coincide con alguna de sus paradas limitadas.
Ante tantos impedimentos, una amplía mayoría de los viajeros opta por el alquiler de coches en Madrid Barajas como la alternativa más práctica. Entre las opciones existentes destaca Guppy, empresa especializada en el alquiler de coches por minutos que permite recoger un vehículo en el aeropuerto y dejarlo en la ciudad o en alguno de sus aparcamientos reservados que tiene repartidos por toda la ciudad.
En el aeropuerto, Guppy opera en las Terminales 1 y 4, las principales puertas de entrada a la capital para vuelos nacionales e internacionales, una ubicación que permite a viajeros y residentes que regresan iniciar su movilidad en Madrid sin esperas, negociaciones con taxistas, ni preocupaciones por horarios de transporte público.
En cuanto al proceso de reserva, este es muy sencillo, ya que todo se hace a través de la aplicación de Guppy. Tan solo hay que descargarla, registrarte y reservar el vehículo con hasta 20 minutos de antelación. Una vez hecho, el usuario puede recoger el vehículo en cualquier punto Guppy del aeropuerto de Barajas para ir al centro de Madrid, pudiendo dejar el coche en otro punto de la compañía.
Esta flexibilidad contrasta con las empresas tradicionales de alquiler de vehículos en aeropuertos, que exigen devoluciones en la misma ubicación, penalizan cambios de punto de entrega y aplican tarifas significativamente más altas para trayectos de ida.
De este modo, Guppy plantea una alternativa que evita las restricciones del alquiler tradicional, los costes fijos del coche privado y fomenta una movilidad sostenible gracias a su flota 100 % eléctrica con acceso ilimitado al centro. ¿Quieres saber qué es y cómo funciona este sistema? ¿Qué ventajas aporta frente a las opciones de alquiler más tradicionales? Quédate a leer.
Por qué el coche privado deja de tener sentido en Madrid
Mantener un vehículo particular en la capital se ha convertido en un lujo difícil de justificar para muchos residentes. El coste anual medio de un coche en España ronda los 3.000 euros considerando únicamente gastos directos: seguro obligatorio y a todo riesgo, impuesto de circulación, revisiones periódicas, ITV, neumáticos, reparaciones imprevistas y combustible o electricidad. A esto hay que sumar el parking, que en Madrid puede oscilar entre 80 y 200 euros mensuales según el barrio.
A todo ello hay que sumar la propia depreciación del vehículo que, aunque no suponga un desembolso inmediato, supone una pérdida de valor considerable. Un coche de 20.000 euros pierde aproximadamente 3.000 euros en el primer año y continúa depreciándose entre 1.000 y 1.500 euros anuales durante los siguientes.
En Madrid, además, las restricciones ambientales añaden otro factor importante a tener en cuenta. La puesta en marcha de Madrid Central ha impedido la circulación de vehículos sin etiqueta ambiental y limita el acceso de los que portan etiqueta B y C en determinados horarios, lo que significa que muchos han quedado excluidos del centro, dificultando la movilidad para llegar al trabajo o desplazarse a comercios.
Además, en la mayoría de los casos, el uso real del vehículo tampoco justifica la inversión. Estudios sobre movilidad urbana indican que los coches particulares permanecen estacionados más del 95 % del tiempo, lo que quiere decir que se compra un activo que normalmente está infrautilizado, que pierde valor constantemente, ocupa espacio público y genera costes aunque no se use.
Infraestructura de recarga que elimina la ansiedad de autonomía
Por si fuera poco, esta compañía de vehículos eléctricos soluciona uno de los temores más habituales entre los que tienen vehículos eléctricos: quedarse sin batería lejos de un punto de recarga. Guppy resuelve esta preocupación mediante acceso desde su aplicación a más de 14.000 puntos de recarga en toda España, incluidos los supercargadores Tesla. Esta red garantiza que cualquier trayecto, por largo que sea, pueda completarse con tranquilidad.
Para desplazamientos típicos por Madrid, la autonomía de los vehículos resulta más que suficiente. Un trayecto del aeropuerto al centro consume apenas un 10 % de batería, dejando margen de sobra para moverse por la ciudad durante todo el día. La navegación integrada en la app indica además el nivel de carga y los kilómetros disponibles en tiempo real.
Además, los usuarios de Guppy pueden beneficiarse de bonos ahorro que acumulan hasta 200 euros extra, válidos no solo para alquileres sino también para el uso de cargadores y para la tasa interprovincial que se aplica cuando se inicia y finaliza el trayecto en diferentes comunidades autónomas.
Todo esto convierte a Guppy en la mejor solución, tanto para moverse por Madrid, como para ir desde el aeropuerto al centro sin coche propio, disfrutando de la capital con total libertad y sin complicaciones. Flexibilidad, ahorro económico, movilidad sostenible y cero estrés al volante, ¿a qué esperas para darle una oportunidad?
